Lola Camús/ Santander (EFE).- La presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta, cree que los políticos deberían «hacer un esfuerzo para rebajar el tono» y cambiar la deriva de un enfrentamiento que ya se ve como un problema social, aunque, a su juicio, eso no va a ocurrir hasta que no se den cuenta de que les puede «pasar factura».
«El votante está harto de ver cómo nos tiramos los trastos a la cabeza, cuando lo que tenemos que hacer es intentar solucionar los problemas del día a día», afirma González Revuelta, que ha hablado en una entrevista con EFE del nuevo periodo de sesiones que arranca este lunes en el Parlamento y del momento político que lo rodea.
Según la presidenta de la Cámara, también secretaria autonómica del PP de Cantabria, la bronca política va subiendo cada vez más en la escala de las preocupaciones de los ciudadanos en las encuestas, incluidas las que hacen los propios partidos.
«Cada vez que abres una televisión, una radio, un periódico, cualquier medio de comunicación, lo que más sale reflejado es el enfrentamiento entre unos y otros y eso se traslada luego a los ciudadanos», lamenta González Revuelta. «No les podemos pedir que se comporten de una forma respetuosa con los demás, cuando quienes debemos dar un mínimo de ejemplo no lo hacemos», añade.
Una escenificación para las redes
La influencia creciente de las redes sociales está haciendo también, en su opinión, que los parlamentos se conviertan en un escenario para lanzar los mensajes cortos que demandan sus seguidores. «Y eso es lo que hace es debilitar la esencia del debate serio con argumentos que ha existido siempre», advierte.
«En diez o treinta segundos se puede explicar muy poco de algo con profundidad», sostiene González Revuelta, quien comparte ese preocupación con otros presidentes de parlamentos y cree que habría que buscar entre todos una fórmula para que el debate político no se transforme «en una escenificación para las redes sociales».
Reconoce que «no se va conseguir a corto plazo» y que esa tendencia va ir a más. «En Cantabria, desde luego, todavía no se ha llegado a ningún punto que pueda preocupar, pero en otros sitios sí», matiza.
Más nerviosismo y una intensa actividad
Lo que sí cree que se va a ver en el Parlamento cántabro a partir de ahora es «más nerviosismo» en los partidos políticos y una «mayor intensidad en los debates», porque la próxima cita electoral se va acercando.
A los diputados les espera, además, una intensa actividad legislativa. Hay cinco leyes en tramitación y se prevé que en el mes de octubre llegue a la Cámara el proyecto de Ley de Vivienda, para el que espera el mayor acuerdo posible y el mayor número de aportaciones para mejorar el texto del Gobierno.
Que la ley salga adelante con un apoyo unánime es «evidentemente muy difícil», remarca la también secretaria general del PP, porque las recetas para atajar el problema de la vivienda de su partido y del PSOE son «muy distintas».

A la tramitación de esas leyes se añade la de las cuentas regionales. El Gobierno en solitario de María José Sáenz de Buruaga ha conseguido sacar adelante dos presupuestos con el apoyo del PRC y ya está trabajando en el tercero. La diferencia con la última negociación es que los regionalistas han elegido a Paula Fernández para suceder a Miguel Ángel Revilla en su cartel electoral.
La diputada y vicesecretaria del PRC ha marcado distancias con el PP en su discurso público en el que los populares leen «un giro a la izquierda». González Revuelta enmarca esas declaraciones en «ese nuevo escenario de estrategia electoral» y destaca que el acuerdo presupuestario que se firmó el año pasado «se está cumpliendo».
Según la presidenta de la Cámara, la puerta no está cerrada para nadie y, como recuerda, el PP, que no tiene, dice, «un socio preferente», llegó a un acuerdo con Vox para sacar adelante la Ley de Simplificación Administrativa. «Pero, hoy por hoy, el partido que ha puesto por encima la responsabilidad de Cantabria, ha sido el Partido Regionalista y espero que siga siendo así», añade.
La sanidad en la tribuna
También es previsible que en los próximos plenos la sanidad vuelva a ser un tema de debate recurrente, si se repite la pauta de los últimos periodos de sesiones.
«Se abusa de temas que son muy sensibles, de los que depende nuestro día a día, que son muy serios y que a veces se frivolizan demasiado», opina González Revuelta.
Recuerda que en otros países existe un consenso para dejar fuera del debate político diario la Sanidad y la Educación, que requieren de «una visión mucho más a largo a plazo», pero en España y en Cantabria, «desgraciadamente no».
Y no ve que eso vaya a cambiar por el momento. «Siempre hablamos de dejar fuera de debate ciertos temas que son importantes y después vemos que de una manera, aunque sea tangencial, entran en el debate político. Va a ser muy difícil, aunque todos pensemos que sería lo ideal poder conseguirlo», dice.