El delantero del Athletic Club de Bilbao Nico Williams (i) conduce un balón en el partido frente al Getafe. EFE/Javier Zorrilla.

Padilla, el gol de Sancet y Nico, únicas notas positivas del frustrante inicio del Atheltic

Ramón Orosa
Bilbao (EFE).- La actuación de Alex Padilla, el gol de Oihan Sancet y el rato que salió Nico Williams son las escasas notas positivas en el arranque liguero del Athletic.

El equipo bilbaíno apenas si pudo empatar con un Getafe que llegó a Bilbao muy mermado de efectivos y al que no le dejaron de aparecer problemas.


Fue un inicio decepcionante del conjunto de Ernesto Valverde, un comienzo muy similar al de la temporada pasada también en La Catedral y contra un Real Madrid que ganó cómodo 0-2.

Lo peor de la comparación con lo sucedido entonces para el Athletic es que el Madrid puso sobre el campo un equipo mucho más poderoso que esta vez el Getafe, y lo mejor, que en esta ocasión al menos sumó un punto.

Padilla brillante


Buena parte de la culpa de ese 1-1 la tuvo el joven Alex Padilla, el joven meta del filial que cumplirá 21 años el próximo 1 de septiembre y que dejó una parada para el recuerdo.

El centrocampista nigeriano del Getafe CF Uche (2i) celebra el gol de su equipo, durante el partido de Liga en Primera División ante el Athletic Club. EFE/Javier Zorrilla

Un despeje con el pie en un mano a mano con Carles Aleñà que sumió en el desánimo al delantero catalán.


No fue lo único destacado que hizo el portero internacional con España en categorías inferiores y también citado por la sub-23 de México.


Padilla distó del meta medroso y fácilmente batible de la pretemporada y revindicó una vez más la escuela de porteros de Lezama.

De ella han salido últimamente desde el ahora lesionado Unai Simón a Alex Remiro, dos de los guardametas de la brillante España de la última Eurocopa, pasando por Kepa Arrizabalaga, también entre los candidatos habituales a entrar en esa lista.


La solidez de Padilla en el arranque permitió al Athletic exprimir al máximo su primera jugada de peligro de la temporada, en la que Oihan Sancet batió a David Soria de un tremendo zapatazo ajustado al palo.

Buen gol de Sancet


Un tanto que pareció avanzar un paso adelante de un jugador capital en el presente y futuro del Athletic que, sin hacer mala temporada, se quedó un tanto a medias el curso anterior.

Su bajón y problemas físicos del final quizás le costasen al navarro la Eurocopa o los Juegos Olímpicos y quedarse sin la medalla de oro que conllevaron ambos torneos.


Pero Sancet, sin ser de los peores, no pudo ayudar a enderezar un encuentro en el que el Athletic fue incapaz de aprovechar las desgracias que le sucedían al rival. Que no fueron pocas.


No fue hasta la entrada de Nico Williams para los últimos minutos cuando cambió el choque, ya con asedio final a Soria liderado por la estrella del verano.

Revulsivo Nico


Como impulsado por la tremenda ovación con la que fue recibido por haber decidido seguir en Bilbao, Nico encadenó tres jugadas que amargaron a Juan Iglesias y amenazaron la sólida estructura azulona.


Pero ninguna tuvo efectos en el marcador y el Athletic acabó pagando con un inesperado y triste empate un choque en el que no encontró ni el ritmo, ni la intensidad ni el juego que necesita.

El resto flojos


Ni los centrales Yeray y Paredes estuvieron lo firmes que acostumbran, ni los laterales Gorosabel y Yuri aparecieron como deben en campo rival, ni los pivotes Prados y Vesga consiguieron controlar el encuentro.

Tampoco los extremos Iñaki Williams y Berenguer lograron deshacerse de sus pares. Algo que pagaron, desasistidos, Sancet y un Guruzeta también fallón al disparar en las ocasiones que tuvo.


Menos mal para Valverde que Padilla respondió en el reto de su debut antes de tiempo, Sancet enganchó en la frontal uno de esos disparos ajustados al palo que tan bien domina y Nico demostró que no solo se queda en el Athletic sino que lo hace hambriento y ambicioso.


Fueron los únicos detalles positivos de un primer partido frustrante para una afición rojiblanca que habrá que ver si tienen continuidad y el equipo mejora de esa primera cita como el año pasado.

Tras caer ante el Madrid, los ‘leones’ encadenaron una temporada para el recuerdo ganando la Copa del Rey y sacando la Gabarra a surcar de nuevo las aguas de la Ría. EFE