San Sebastián (EFE).- Las situaciones más disparatadas se suceden en ‘Un funeral de locos’, un velatorio a la vasca con un reparto «espectacular». Es la nueva película de Manuel Gómez Pereira, «un gran director de orquesta» al frente de un elenco en el que confluyen «distintas formas de enfrentar la comedia».
Quim Gutiérrez, Ernesto Alterio, Gorka Otxoa, Inma Cuesta, Hugo Silva, Esmeralda Pimentel, Belén Rueda, Secun de la Rosa, Arturo Valls, Santi Ugalde, Antonio Resines e Iker Galartza han hecho una parada en el rodaje para atender a los medios de comunicación. Se encontraban en el mismo escenario del filme: el espacio privado del museo Chillida Leku de Hernani (Gipuzkoa).
El secreto del difunto
En la casa de dos plantas que se halla en ese lugar se desarrolla la historia. Allí se instala el féretro con el cadáver del patriarca de la familia, un hombre que guardaba un secreto que se desvela tras su muerte. Ese descubrimiento da lugar a una cadena de situaciones enloquecidas e hilarantes.

Se trata de una adaptación a la vasca de ‘Un funeral de muerte’, de Frank Oz. Cuenta incluso con un lehendakari entre los protagonistas, aunque una parte de la familia, de la alta sociedad, llega de fuera al sepelio tras años sin verse.
Antonio Resines ha hecho su aparición con ‘txapela’ en un descanso del rodaje. Ha dicho que no tuvo dudas en sumarse al proyecto al comprobar quiénes iban a ser sus compañeros. Con la mayoría de ellos nunca había trabajado.
«Son todos muy buenos. Con Belén Rueda no coincidía desde ‘Los Serrano’ y con Gómez Pereira tenía muchas ganas de volver a trabajar (lo hizo en ‘Todos los hombres sois iguales’ (1994)», ha señalado el actor.
«Un disparate creíble»
El realizador tampoco dudó cuando la productora María Luisa Gutiérrez le invitó el pasado mes de junio a dirigir esta comedia que no considera «un encargo». Se metió de lleno en ella pese a la premura de los tiempos, «a la bomba de relojería que era empezar a rodar en septiembre».
«Es el tipo de comedia que siempre he perseguido, conecta mucho con mi manera de ver el género. Se convierte en un disparate creíble donde los personajes sufren muchísimo. El guion es absolutamente endiablado, en un vodevil», ha señalado Gómez Pereira. Para él, está siendo «un disfrute» trabajar con estos actores.

Belén Rueda, la viuda del difunto, e Inma Cuesta, la sobrina, coinciden en que los funerales son propicios para que afloren en las familias «cosas que estaban bien guardaditas», ha advertido la primera.
«Mi abuela decía que no hay bodas sin llanto ni funerales sin risas, y es verdad. Son bastante normales los momentos cómicos en los velatorios. Yo he estado en alguno que era como una película de Almodóvar», añade Cuesta.
Ernesto Alterio habla de Gómez Pereira como de «un gran director de orquesta», que como apostilla Quim Gutiérrez, sabe conducir las diferentes maneras de «enfrentar la comedia» que hay en un reparto tan plural.
Comedia para todos los públicos
«Las situaciones son tan disparatadas que nos permite sacar a todos lo peor de nosotros mismos», bromea Gutiérrez sobre esta película. Es una coproducción de Bowfinger Int. Pictures y Sony Pictures en la que participa Atresmedia, entre otras compañías.

Secun de la Rosa asegura que es una comedia «maravillosa, muy divertida». Arturo Valls la recomienda «para todos los públicos, para verla en familia» cuando se estrene en 2025.
Los actores parecen estar disfrutando mucho del rodaje. Y no menos de las horas de descanso, para lo que aprovechan a un guía, el donostiarra Gorka Otxoa, que los lleva a sitios de buen comer. Este último fin de semana ha tocado sidrería.