Bilbao (EFE).- El portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, ha afirmado que «el principal defecto» de la Constitución es que «no reconoce la nación vasca» y su capacidad para decidir libremente su futuro».
«Justo al revés, pone dificultades a determinadas aspiraciones del pueblo vasco», ha asegurado con motivo del Día de la Constitución.
En dicho acto ha recordado que en 1978 Euskadi no apoyó la Carta Magna.
En el referéndum celebrado aquel año únicamente consiguió «algo más del 38 % de respaldo del censo electoral vasco» , ha puntualizado.
«Es un texto mejorable y que no suscita ningún entusiasmo en el PNV», ha dicho.
Según ha añadido, este partido «seguirá empeñado en que se reconozca a Euskadi como nación».
Derechos históricos
Con ese objetivo ha citado la disposición adicional primera de la Constitución como vía potencial para «canalizar importantes acuerdos políticos duraderos».
Dicha disposición «ampara y respeta» los derechos históricos de los territorios forales.
Ha criticado, sin embargo, que tanto desde la jurisprudencia constitucional como desde los partidos «se ha ido a restringir la interpretación de dicha disposición adicional».
También ha considerado que la Constitución «ha sufrido una degradación de su significado inicial en muchos de sus artículos» .
Eso ha provocado que se llegue a un escenario en el que «no hay ámbito competencial que escape de la regulación que podría hacer el Estado».
«Y eso no es porque esté recogido en el texto», ha precisado.
«Al final, la interpretación que se ha hecho es que el Estado, en cualquier caso, puede llegar a intervenir, a veces de manera legislativa reglamentaria, otras veces directamente desde el Ejecutivo», ha afirmado.

Ámbito europeo
Lo mismo ocurre, ha considerado, en el ámbito de la Unión Europea, donde «se ha aprovechado esa interlocución única que mantiene el Estado y que deja apartada a las comunidades autónomas».
La Carta Magna, en su opinión, también «limita» el acceso a competencias «necesarias» para la sociedad vasca en ámbitos como el judicial, laboral y social.
Además, también «llama la atención» que pese a «proclamarse moderna, avanzada y occidental no limite la inviolabilidad del Rey o que siga manteniendo que las Fuerzas Armadas son garantes de la unidad del Estado». EFE