Manifestación de los trabajadores de Guardia Llodio durante la huelga de 2012. EFE/David Aguilar

Guardian Glass cerrará en junio su planta de Llodio (Álava) donde trabajan 171 personas

Vitoria (EFE).- Guardian Glass cerrará su planta de fabricación de vidrio plano de Llodio (Álava) en el plazo de seis meses, es decir en junio, lo que dejará en la calle a sus 171 trabajadores.

La dirección de la multinacional estadounidense ha comunicado este martes al comité de empresa y a las instituciones la «difícil decisión» de iniciar el proceso de enfriamiento del horno para después «cerrar el centro de trabajo de Llodio, procediendo al cese definitivo y liquidación de la actividad».

Guardian Glass, que dice querer negociar este proceso con trabajadores y sindicatos, ha explicado que el motivo del cierre es «el estado de desgaste del horno (principal herramienta para la fabricación de vidrio) y en particular, el reciente e imprevisto daño crítico descubierto en la pared de carga de horno, que impide a la compañía seguir operando de manera segura y fiable».

Los sindicatos han precisado por su parte que la dirección ha justificado el cierre de la planta en la poca carga de trabajo de la planta y en que la empresa considera que no es rentable la renovación del horno cuya vida útil está prácticamente agotada.

El horno tiene una vida útil de 15-18 años y según la dirección ya «no compensa» la inversión para renovarlo, por lo que pondrá en marcha en marzo un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción y el cierre de la factoría en seis meses, es decir en junio, han dicho fuentes de ELA.

El Gobierno Vasco cree que la planta tiene futuro

Este sindicato ha considerado en una nota que los argumentos de la empresa para cesar la actividad son «poco creíbles». Además ha instado a las instituciones, especialmente al Gobierno Vasco, a que «no permitan la desindustrialización y a que tomen medidas para evitar el cierre de la planta».

Precisamente, en opinión del consejero vasco de Industria, Mikel Jauregi, la planta de Guardian Glass en Llodio tiene futuro dentro del sector y por ello quiere «intensificar» el diálogo con la empresa para ver si se puede encontrar «algún tipo de solución», como la de un nuevo inversor.

Jauregi ha señalado que antes de Navidad hablaron con responsables de la compañía, quienes expusieron «la problemática que tiene el sector dentro de Europa por los precios de energía», pero no comentaron nada acerca del cierre de la planta de Llodio.

«Lo que nos han hecho llegar hoy es que ha habido una avería en el horno y que no hay manera de repararla y, por lo tanto, han decidido ir a un cierre permanente. Es una sorpresa que a nadie le gusta», ha dicho.

Jauregi ha dicho que el Gobierno Vasco «piensa en los trabajadores y en sus familias y en todo el Valle de Aiara» y que quiere analizar si es posible «un proyecto industrial a futuro que necesitaría de nuevas inversiones», además de «mirar técnicamente a la problemática que supondría el cambio de horno».

Malestar en la Diputación

Por su parte, la Diputación de Álava ha expresado su malestar por el anuncio de cierre y ha recordado que las instituciones de Álava y Euskadi han ofrecido su colaboración a la empresa «de manera constante durante los últimos años con el objetivo de garantizar su futuro».

La Diputación ya está trabajando con el Gobierno Vasco para dar continuidad a la empresa y encontrar una solución sobre la base de «un nuevo proyecto empresarial sólido y de futuro».

La planta de Guardian Glass de Llodio es una de las que tiene más arraigo en este pueblo alavés. Comenzó su actividad en los años 30 del siglo pasado bajo el nombre de Villosa (Vidrieras de Llodio S.A ) pero cambió su denominación tras su compra por la multinacional Guardian en 1985.

El cierre de fábrica de Llodio -Guardian tiene otra planta en Tudela (Navarra)- viene precedido por el de su filial, Autoglas (Glavista), también ubicada en Llodio y dedicada a la fabricación de parabrisas para vehículos.

Glavista fue vendida en 2020 al fondo Parter Capital. Desde entonces su actividad fue decayendo hasta entrar en concurso de acreedores para finalmente cerrar y dejar en el paro a sus 240 trabajadores.