El consejero de Economía, Mikel Torres, valora que el acuerdo arancelario dará estabilidad EFE / L. Rico

Torres cree que el acuerdo arancelario da estabilidad para hacer inversiones

Vitoria jul (EFE).-El consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, reconoce que el Gobierno Vasco hubiera preferido unos «aranceles muchísimo menores» pero valora que el acuerdo alcanzado «in extremis» por EE.UU. y la Unión Europea. A su juicio, «fija una certidumbre» y da «la estabilidad necesaria» para que las empresas hagan inversiones.

Torres ha comparecido tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, la última hasta finales de agosto. En la rueda de prensa ha hecho además balance de la situación económica y ha presentado el Informe Anual de la Economía Vasca 2024.

El citado acuerdo establece un gravamen general del 15 % a las exportaciones europeas. No onstante, mantiene el 50 % para el acero y el aluminio e incluye una serie de excepciones que se sabrán en los próximos días. A la espera de conocer ese detalle el Gobierno Vasco calculó ayer un sobrecoste de 350 millones de euros a las ventas vascas al exterior.

Las exportaciones vascas a EE.UU. son el 6 %

Hoy Torres ha indicado que las ventas directas de Euskadi a Estados Unidos son el 6 % del total de las exportaciones vascas y alcanzan los 2.000 millones. Por tanto, «no es una cantidad tan importante».

Preocupa no obstante el impacto de esos aranceles en sectores «estratégicos» para las empresas vascas. Se verán afectadas de manera indirecta las ventas de Euskadi hacia Europa. El efecto será mayor en las operaciones ligadas a la automoción y a los productos metálicos y de fundición.

Ha avanzado que el Gobierno Vasco se reunirá esta misma semana con el Ministerio de Industria para ir conociendo la lista de productos que se quedarán con un 50 % de aranceles. Cuando esto ocurra se trabajará para «ayudar a que el impacto sea el menor posible».

Torres ha destacado en todo caso la «solidez, resistencia, resiliencia y capacidad de adaptación» de la economía vasca. Esta «vive un momento sólido» con un crecimiento interanual del PIB del 2,2 % en el segundo trimestre de 2025 y una tasa de paro del 5,7 % en ese mismo periodo.

Buenas previsiones pese a todo

Las previsiones «siguen siendo positivas»: una subida del PIB del 2,1 % para este año y del 1,7 % para 2026. Esta última estimación fue revisada a la baja por el Gobierno el pasado mes de junio. Esto fue debido, ha explicado, a «la previsión de desaceleración en la eurozona».

Otros «retos» son la inflación, situada en el 2,8 %, y la caída de las exportaciones en un 0,6 % entre enero y mayo, ha dicho Torres, que ha recordado que Alemania, el principal mercado receptor de los productos vascos, está en recesión.

Ha explicado que el crecimiento de la economía vasca en el último año se apoya en el buen comportamiento del sector servicios y principalmente en el consumo de los hogares. Ha vinculado ese mayor consumo con la mejora del empleo y la bajada del paro.

También presentan buenas cifras el turismo, «uno de los motores económicos» de Euskadi, el mercado inmobiliario y la industria, aunque en este caso el crecimiento es «más moderado».

El consejero ha relacionado el momento «sólido» de la economía vasca tanto con «la estabilidad institucional», la inversión empresarial como con las políticas públicas para impulsar el empleo y la «gestión eficaz» de los fondos europeos.

Ha recordado en este sentido que hasta mayo Euskadi ha recibido 3.962 millones de euros de los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). De ellos, el Gobierno Vasco ha gestionado 1.300 millones. Además, las empresas vascas han captado 1.422 millones de euros en PERTEs. Esto demuestra su capacidad competitiva y proactividad, ha valorado.