Bilbao (EFE).- El Concurso Gastronómico de Aste Nagusia ha transformado un año más El Arenal de Bilbao en una inmensa cocina al aire libre.
Los fogones se han adueñado del recinto festivo con el primero de los certámenes gastronómicos organizados por la Federación de Comparsas.
A la espera del concurso de tortilla de patatas -habitualmente el más popular en cuanto a número de participantes-, las cuadrillas han mostrado sus destrezas culinarias en la elaboración de un plato de pisto 100 % vegetal.
Obligados a cocinar únicamente con gas, los ‘cocinillas’ no tenían permitido el uso de huevos ni ingredientes animales.
Cebolla, pimiento verde, calabacín y salsa de tomate han sido los ingredientes con los que las cuadrillas han tratado de convencer al jurado y conseguir alguno de los cinco premios en juego.
La edición 2025 del Certamen Gastronómico presenta como novedad la recuperación del concurso de rabo de toro, eliminado en 2024.
Gastrotxiki
La jornada también ha contado con un taller infantil de cocina ‘Gastrotxiki’, que ha permitido a los más pequeños elaborar ensaladas variadas.
La cita ha contado con la asistencia del alcalde, Juan María Aburto, así como del pregonero, Francis Díez, y la txupinera, Olatz Aguirre.
«La cocina forma parte de nuestra identidad y es fundamental transmitirla desde la infancia, no solo como tradición, sino también como herramienta de descubrimiento y autonomía», ha valorado el regidor.
Los platos y cazuelas han compartido protagonismo con los tradicionales pasacalles de gigantes y cabezudos.
Otros han preferido desplazarse hasta el parque de doña Casilda donde los menores de 12 años cuentan con el Txikigune y sus alrededor de treinta juegos acuáticos, de destreza y habilidad.
Talleres de skate, campeonato de ajedrez con partidas simultáneas o talleres de sensibilización sobre deporte y discapacidad han sido otras de las actividades desarrolladas.
También ha tenido su propio protagonismo la música con el concierto de la Banda Municipal y las bilbainadas en el Casco Viejo y La Pérgola, antesala de una jornada que tendrá su broche de oro con el concierto de Coque Malla en Abandoibarra.