Lekeitio (Bizkaia) (EFE).- Lekeitio ha vibrado con el Día de los Gansos, un desafío que un año más ha dejado espectaculares imágenes de hombres y mujeres alzándose sobre el mar con un ave de goma entre los brazos.
En un puerto abarrotado de espectadores vestidos de mahón, el traje típico de estas fiestas, los 106 botes han comenzado a las cuatro de la tarde a remar hasta el ganso, muchos con banderas de apoyo a Palestina.

En un ambiente de fiesta y bajo un intenso sol, se han ido sucediendo las embarcaciones, de las que hombres y mujeres han saltado para atrapar el ganso, algunos con más o menos suerte.
Las alzadas del Día de Gansos
Apenas veinte minutos después del inicio, Joanes Irigoyen ha conseguido ya cuatro alzadas sobre el mar y se ha hecho con la cabeza del ganso.
Arnaitz, de la embarcación Trankulo, ha dejado estupefacto al público con diez alzadas, dos más que otro «harrapatzaile», Aner, de la embarcación Aitxitxa Modesto.
Ekain Elorza, a bordo del Sankalope, también ha cautivado a los presentes con siete alzadas, superando en dos subidas la marca que hasta entonces había logrado la participante Maite Txakartegi.

El desafío, que se prolongará hasta las siete de la tarde, ha recortado este año el tiempo en que los botes deben remar hasta el ganso, que ha pasado a situarse en un minuto y quince segundos, un límite que ha obligado a descalificar a una embarcación.
De la misma forma, a los tradicionales premios a los participantes que más alzadas lleven a cabo y consigan además arrancar el cuello del animal, se suma ahora un nuevo galardón a los concursantes que más rápido remen hasta el ganso.
La evolución del Día de Gansos
El Día de Gansos es una de las fiestas más relevantes de la costa vasca y su origen se remonta a hace más de trescientos años y siempre se celebró con gansos vivos, para luego ser sustituidos por aves muertas y, ya en 2022, por prototipos de plástico y goma, los que se han utilizado hoy. EFE