Un hombre sin techo coloca sus cosas en un banco del barrio de Adurza en Vitoria. EFE/ Adrián Ruiz De Hierro

Cáritas atendió a 31.063 personas, en su mayoría jóvenes, migrantes y familias con menores

San Sebastián (EFE).- Cáritas ha atendido durante 2024 en Euskadi a 31.063 personas en situación de pobreza o exclusión social, en su mayoría jóvenes, migrantes y familias con menores.

Son un 26 % menos que el año anterior pero con un perfil más complejo y cronificado, sobre todo, por carecer de ‘papeles’ y de un lugar digno donde vivir.

Este es el balance general de la atención a los más desfavorecidos en 2024, cuando las tres delegaciones vascas de Cáritas destinaron en total 5,2 millones de euros a ayudas de subsistencia, recursos residenciales y otros programas y acciones de inserción y acompañamiento.

El obispo de San Sebastián, Fernando Prado, ha asistido a la presentación del balance de Gipuzkoa. Ha señalado que las personas a las que ayuda Cáritas son «las más vulnerables» de la sociedad, «a las cuales las instituciones públicas no acaban de satisfacer sus necesidades».

El obispo de San Sebastián, Fernando Prado (c), y otros responsables de Cáritas Gipuzkoa presentan la memoria anual de actividad. EFE/Javier Etxezarreta

La pobreza tiene en Gipuzkoa «un perfil muy claro de migración y cada vez más joven». Casi el 89 % del total de 14.442 personas atendidas en el territorio son migrantes y el 56 % menores de 44 años, ha destacado el obispo. Además ha remarcado que abundan «las familias enteras» foráneas con niños, que suponen el 51 % de los hogares a los que han ayudado.

El director de la entidad benéfica de la Iglesia en Gipuzkoa, José Ramón Aramendi, ha insistido en que la memoria constata que «la exclusión severa se consolida como fenómeno estructural. A su juicio, esto exige respuestas públicas más transformadoras» porque el sistema de protección público «no responde suficientemente a las situaciones más graves».

Crece la cronicidad

«Ha crecido la cronicidad, la irregularidad administrativa y la exclusión habitacional», ha alertado por su parte el secretario general, José Emilio Lafuente. Ha agregado que el 66 % de quienes acuden a Cáritas no tiene su situación regularizada y eso «impide su acceso a derechos básicos».

Según ha afirmado, todo ello se traduce en personas que viven en la calle, en alojamientos o servicios temporales o inmuebles ocupados. Estos casos suponen el 58 % de quienes asiste Cáritas y un 17 % sin disponer siquiera de empadronamiento.

Casi uno de cada cinco hogares asistidos por la entidad católica lleva más de tres años recibiendo apoyo, lo que evidencia que su «exclusión no es coyuntural» sino que «se ha vuelto más persistente y difícil de revertir».

Manifestación en Bilbao hace unos años con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. EFE/Luis Tejido

Cáritas Gipuzkoa destinó casi 2,3 millones de euros a ayudas económicas directas a personas y familias, contó con 866 voluntarios (65 % mujeres) y 74 trabajadores, y tuvo 2.411 socios y donantes activos.

En Bizkaia, atendió a más de 12.000 personas, el 52 % mujeres. Desarrolló 249 proyectos sociales distribuidos por todo el Territorio Histórico con el apoyo de unas 1.700 voluntarios, el 78 % mujeres.

La infancia y la juventud, las familias en situación de pobreza, las personas sin hogar, las mujeres y las personas migrantes, especialmente las que están en situación irregular, supusieron también el grueso de los casos vizcaínos.

Avanzar en políticas sociales

Los responsables de la entidad en Bizkaia han hecho igualmente un llamamiento a avanzar en políticas sociales que lleguen especialmente a la infancia. También han pedido reconstruir los vínculos comunitarios y crecer en valores de solidaridad y convivencia.

En Álava, Cáritas atendió el año pasado a 4.525 familias, es decir, a 12.680 personas, con un gasto total de 3,2 millones de euros.

El perfil de los demandantes de ayuda en territorio alavés fue el más mayoritariamente femenino, con un 65,3 % del total. Los desempleados han ido en descenso y representan el 37 %. Esto indica que muchos de los que se acercan a Cáritas tienen trabajo pero con sueldos que no les permiten cubrir sus necesidades básicas.

Dos hombres sin hogar descansan en un banco en Errenteria (Gipuzkoa). EFE/Javier Etxezarreta

El balance de Álava confirma las tendencias de los otros territorios, con más del 76 % de los atendidos extranjeros y principalmente jóvenes.

Cáritas de Vitoria ha agradecido el apoyo y la labor que desarrollan sus 1.260 socios y 665 voluntarios. Para los próximos meses centrará su labor en atender las necesidades de alimentación, ropa, vivienda, formación y empleo de los demandantes, con especial atención a las mujeres y los jóvenes.