Madrid (EFE).- El Gobierno ha aprobado este martes eliminar como causa automática de extinción de la relación laboral el reconocimiento de la incapacidad permanente de la persona trabajadora, que podrá solicitar a la empresa una adaptación o un cambio de puesto.
Según ha explicado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros se modifica el artículo 49.1. del Estatuto de los Trabajadores para eliminar esa referencia a la extinción automática.
La posibilidad de extinguir el contrato, explica Trabajo, se condiciona a la voluntad de la persona trabajadora, que podrá solicitar una adaptación del puesto de trabajo o el cambio a otro vacante y disponible, acorde con su perfil profesional y compatible con su nueva situación.
El texto aprobado establece los criterios que permiten determinar cuándo los ajustes necesarios constituirían un coste excesivo para la empresa y también si son razonables para el tamaño de la empresa.
Cambios en los nombres de las prestaciones por invalidez
Junto a esto, el Consejo de Ministros ha aprobado también un anteproyecto de ley que incluye el cambio en la denominación de las prestaciones hasta ahora conocidas por «gran invalidez» e «invalidez no contributivas», que pasan a ser «complemento de asistencia de tercera persona» y de «incapacidad no contributiva».

El objetivo, destaca el Ministerio de Inclusión en una nota, es fomentar un lenguaje más respetuoso e inclusivo hacia las personas perceptoras de estas pensiones de la Seguridad Social.
El texto también incluye una disposición adicional única en la que el Gobierno, en el plazo de 6 meses y en el marco del diálogo social, presentará una propuesta de modificación de la normativa en materia de Seguridad Social sobre incapacidad permanente y su compatibilidad con el trabajo.
El Gobierno aprueba la reforma que eleva el subsidio de desempleo y amplía los beneficiarios
El Consejo de Ministros ha aprobado también el decreto ley que reforma el subsidio de desempleo, elevando la cuantía de esta prestación y ampliando colectivos beneficiarios, así como la norma que elimina el supuesto de despido automático en el caso de invalidez permanente.
Según ha destacado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, una de las grandes novedades de la reforma es que se va a poder compatibilizar el cobro de todas las prestaciones de desempleo con el trabajo.
«Los trabajadores vuelven a ganar derechos», ha incidido Díaz, que ha agradecido las aportaciones de los agentes sociales en esta reforma, que sólo se pactó con los sindicatos.
La cuantía subirá los primeros seis meses
La reforma eleva el porcentaje del indicador de rentas múltiples (IPREM) que se utiliza para calcular el subsidio, de forma que la cuantía subirá los primeros seis meses al 95 % del IPREM (unos 570 euros mensuales, 90 euros más).
Junto a esto se extiende el subsidio a las víctimas de violencia de género y a los emigrantes retornados y se equipara las cuantías de los subsidios causados por personas con contrato a tiempo parcial con los de tiempo completo, lo que beneficia principalmente a las mujeres, entre otros cambios.
La reforma de la prestación asistencial de desempleo vuelve a aprobarse tras decaer el pasado mes de enero en el Congreso con el voto en contra de PP, Vox y Podemos, siendo uno de los hitos pendientes de cara al nuevo desembolso de 10.000 millones de los fondos europeos.
El Gobierno también ha vuelto a incluir en la reforma del subsidio la prevalencia de los convenios autonómicos y provinciales, siempre que sus condiciones sean más favorables para los trabajadores, pactada con el PNV para la investidura de Pedro Sánchez.