Oviedo (EFE).- El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha asegurado este martes que el cambio que ha decidido en la estructura del Gobierno, con la integración de Cultura y Derechos Sociales en una misma consejería, respeta estrictamente el pacto de gobierno con sus socios de gobierno y que el diálogo con IU es permanente y fluido.
«Derechos Sociales y Cultura son elementos nucleares para este gobierno y así va a seguir siendo», ha afirmado el jefe del Ejecutivo, que ha incidido en que, pese a las dudas que genere el cambio, lo ha decidido pensando en lo mejor para Asturias y porque quiere «romper con la inercia continuista y liderar la década del cambio».
Barbón anunció ayer en la sede de la Federación Socialista Asturiana (FSA) una remodelación de su gabinete que pasa por la creación de una Consejería de Derechos Sociales, Cultura, Política Llingüistica y Deporte al frente de la que se situará la actual vicenconsejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, departamento que hasta ahora estaba adscrito a la Presidencia del Principado.
La hasta ahora consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez, dejará el Ejecutivo asturiano, del que forma parte desde la anterior legislatura, para sustituir en el Senado a Enrique Fernández, recientemente nombrado para presidir el Grupo Hunosa.
El anuncio hecho ayer desde la sede de los socialistas asturianos llevó a IU a criticar el «cambio unilateral» acordado por el presidente Barbón y advirtió en un comunicado de que «no descarta ninguna respuesta política».

Barbón, sin embargo, ha insistido en que es una competencia del presidente que respeta de forma escrupulosa el acuerdo de gobierno suscrito con IU-Convocatoria por Asturias, que especificaba que esta formación pasaría a dirigir una de las diez consejerías del Ejecutivo asturiano y las competencias que en ella se incluirían.
«Con mis socios hay un diálogo permanente, y más especialmente con el consejero Ovidio Zapico», ha incidido Barbón, que ha asegurado que al mismo tiempo que él anunció ayer los cambios en su gabinete, la vicepresidenta Gimena Llamedo, estaba trasladándoselo por teléfono al coordinador de IU en Asturias.
Viceconsejería de Derechos Sociales
Barbón ha subrayado ante los medios de comunicación que él llegó a la Presidencia del Principado «para romper con la inercia continuista y liderar la década del cambio y que con ese fin va a tomar las decisiones necesarias «para adaptar la estructura y perfiles del gobierno a las necesidades de Asturias porque el debate es cambio o inercia».
Liderar supone ser audaz, valiente, equivocarse, escuchar y decidir, ha señalado el presidente autonómico, que ha asegurado que todos los miembros de su gabinete están sometidos a un «examen continuo para contar con el mejor equipo para los asturianos» y que eso supone hacer cambios, aunque generen dudas.
Barbón también se ha mostrado convencido de que los mismos que criticaban que no hubiese creado una Consejería de Cultura van a ser los mismos que critiquen ahora que sí lo sea y que agregue las competencias de Derechos Sociales y Bienestar, que se configurará y reforzará como una Viceconsejería.
Para Barbón, es una estructura «novedosa, transformadora, que rompe con el continuismo», porque hay una «evolución permanente y no hay estructuras estancas», pero además la cultura está relacionada con los derechos sociales y también hay otras consejerías en las que hay áreas que no tienen nada que ver como los derechos LGTBI, incluidas en Ordenación del Territorio.
El presidente ha insistido en que el sector cultural ha entendido el cambio y que si decidió no integrar este área en la Consejería de Educación fue porque cuando se hizo así quedaba devaluada. EFE