Oviedo (EFE).- El número de viviendas turísticas en Asturias ha pasado de las 4.891 contabilizadas en agosto de 2020 a las 7.697 el pasado mes de mayo, lo que supone un aumento del 58 por ciento en casi cinco años, según un informe del Laboratorio de Análisis Económico Regional ‘RegioLab’ de la Universidad de Oviedo, que refleja la evolución desigual por concejos.
Este aumento es superior a la media nacional y, según los expertos de la institución académica, deja entrever la intensificación de esta tendencia en ciertos territorios.
El análisis del conjunto del país refleja que las áreas costeras, las zonas urbanas y los entornos con gran valor natural y cultural, como el norte de España, alcanzan una concentración de viviendas turísticas superior.
Este patrón confirma que el reparto de viviendas turísticas en España no se distribuye de manera homogénea, sino que se concentra en zonas con mayor demanda turística.
Llanes, Cangas de Onís, Caravia y Ribadedeva a la cabeza
En el caso de Asturias, el porcentaje de viviendas turísticas en relación con el total del parque residencial asturiano ha ido creciendo entre agosto de 2020 y mayo de 2025 «de forma sostenida, aunque muy moderada», al pasar del 0,80 al 1,14 por ciento, pero con «una dinámica territorial desigual».
Así, el análisis desagregado por municipios pone de manifiesto una «fractura estructural» en la que más de una veintena de municipios -entre ellos, Langreo, Laviana, Tineo o Grado- se sitúan por debajo del 0,5 por ciento de viviendas turísticas sobre el parque total, de modo que permanecen «al margen de la presión del turismo vacacional».
En el lado opuesto se sitúan Llanes, con el 7,05 por ciento del parque destinado a viviendas turísticas; Cangas de Onís, con el 6,85 por ciento; Caravia, con el 6,67 por ciento o Ribadedeva, con el 6,72 por ciento.
Así, el foco del crecimiento se sitúa en el área rural y costera, mientras que las grandes ciudades (Oviedo, Gijón y Avilés) tienen valores aún contenidos inferiores al 1 por ciento. EFE