Oviedo (EFE).- El fiscal superior de Asturias, Gabriel Bernal, ha dicho ser consciente de la «situación anómala y delicada» que atraviesa la institución, pero ha asegurado que no se debe permitir que «circunstancias excepcionales ofrezcan una imagen distorsionada de ella».
La Fiscalía de Asturias y la «Situación Anómala y Delicada»
En estos términos se ha pronunciado, durante la apertura del año judicial en el Principado, días después de que el Tribunal Supremo haya acordado la apertura de juicio oral al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por un delito de revelación de secretos por la filtración de información sobre el caso de fraude fiscal de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Bernal ha expresado el compromiso de la Fiscalía asturiana «con la independencia, la objetividad y la imparcialidad». «No les quepa duda de que son esos los pilares que mueven todo nuestro trabajo», ha garantizado.
Independencia judicial
El TSJA Reivindica la Independencia: Garantía Ciudadana
En el acto también ha tomado la palabra el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), Jesús María Chamorro, quien ha reivindicado que la independencia judicial implica el ejercicio de una función sujeta «única y exclusivamente al imperio de la ley» y «no a órdenes o indicaciones de otro poder político y público».
Justicia Sujeta Únicamente al «Imperio de la Ley»
«El poder judicial no responde a posiciones ideológicas. Si falta un poder judicial independiente, desaparece el propio Estado de Derecho», ha dicho ante las principales autoridades judiciales, políticas, civiles y militares de la comunidad autónoma, entre ellas el presidente del Principado, Adrián Barbón.
Chamorro ha sostenido que la confianza y la credibilidad en la justicia son un «bien común que debe ser preservado» y, por ello, todas las partes deben «contribuir a intensificar esa confianza y esa credibilidad, especialmente el resto de las instituciones y de los poderes públicos».
El presidente del TSJA ha añadido, en este sentido, que la independencia judicial «no es en modo alguno un privilegio de los jueces, sino una garantía de los ciudadanos que cada uno de nosotros estamos llamados a preservar». EFE