València, 1 mar (EFE).- La empresa valenciana ProtForge ha fusionado el potencial de la inteligencia artificial (IA) y lo último en biotecnología para intentar revolucionar el mercado y diseñar medicamentos mejores y más eficaces, de forma más rápida y con menor tasa de error.
Así lo explica a EFE su fundador, Guillermo Llopis, ingeniero biomédico especialista en IA, de 25 años, y para quien esta tecnología «no es solo una herramienta, es el gran salto de la humanidad» para conseguir «un futuro mejor y más saludable».
Su investigación se centra en los anticuerpos, un tipo de medicamento con aplicaciones sobre todo en cáncer, vacunas y enfermedades infecciosas.
Objetivo audaz pero simple
Actualmente, explica, el problema es que «el camino tradicional para crear fármacos con anticuerpos es lento, costoso y plagado de contratiempos. Los pacientes que necesitan tratamientos que les salven la vida a menudo enfrentan años de espera».
«Con el poder de la IA, estamos construyendo una plataforma para diseñar anticuerpos más rápido, de manera más inteligente y con mayor precisión, desbloqueando terapias que antes estaban fuera de nuestro alcance», agrega el investigador valenciano.
«El objetivo es audaz pero simple: brindar mejores medicamentos a los pacientes antes, al fusionar el potencial ilimitado de la IA con lo último en biotecnología», afirma.
Cambiar el paradigma
Para explicar la diferencia de lo que se hace tradicionalmente y su trabajo con IA usa una analogía: «Tienes un candado y necesitas una llave para abrirlo. Según el proceso tradicional para hacer una medicina, es como si yo te dijera que hay miles de millones de llaves y tienes que ir probando en el candado a ver cuál funciona. Es probar e intentar encontrar algún compuesto que se pueda usar como medicina».
«Nosotros queremos cambiar este paradigma y en vez de intentar buscar una llave que funcione, queremos ver cómo es el candado, analizarlo con IA, ver exactamente su forma, sus propiedades y crear una llave que sea compatible para ese candado», añade.
Eso supone pasar del proceso actual de descubrimiento al de proceso de diseño porque con la IA diseñan «la medicina a medida de la enfermedad que la necesita».
Proceso más rápido y eficaz
«La gran ventaja que tiene es que es un proceso mucho más rápido. Estás creando algo también más barato porque al final menos tiempo es menos recursos que necesitas gastar. Ahora se podrá ser más eficiente en una medicina que será mucho más barata», sostiene.
Igualmente defiende que, aunque aún «no se sabe cuánto», la tasa de error que ahora es del 90 % disminuirá, ya que «se hace un diseño específico de lo que se necesita para esa enfermedad en concreto».
Actualmente ProtForge valida la parte científica de su desarrollo en laboratorio -tiene trece anticuerpos en etapa preclínica- en colaboración con universidades y empresas biotecnológicas para «ver si funciona, qué porcentaje de éxito tiene y en qué casos funciona».
Destaca que en Estados Unidos ya hay varias empresas que lo hacen y hay varios investigaciones en esa líneas, entre ellas, la del último nobel de Química, David Baker, aunque detalla que no se centra en anticuerpos sino en el diseño de proteínas con IA.
Su investigación se dirige a enfermedades graves como el cáncer, que es en la que más se usan los anticuerpos, así como enfermedades infecciosas o en el campo de la inmunología; según Llopis, «de haber habido un anticuerpo, habría sido muy útil para la covid».
Revolucionar el sector
Confía en que los primeros resultados de su investigación puedan estar en marzo y «a lo largo de mayo y junio» seguir sacando resultados para, «dentro de unos meses, tener una idea de cómo funciona, de cuándo funciona y cuándo no, y si realmente vale la pena».
«Esto aún está en etapa de investigación pero ya está funcionando y puede ser útil en algunos casos; seguirá evolucionando y los resultados serán mucho mejores», asegura para sentenciar: «En un par de años todas las medicinas se van a hacer con inteligencia artificial, al menos en una parte de su proceso».
«Al final son muchas ventajas y es algo que ya está revolucionando este campo», según Llopis. «Seamos nosotros u otras personas, la IA va a revolucionar el sector de los medicamentos».
Lanzadera: empezar a creer
Aunque la idea es anterior, creó la empresa en noviembre de 2024 con el reto de «ir explorando qué se podía hacer en este sector», en el que ya se estaban haciendo investigaciones en Estados Unidos. «Nos lanzamos», recuerda, y en marzo de 2024 entraron en la aceleradora valenciana de empresas emergentes Lanzadera.
«Fue cuando empecé a tomármelo más en serio, más que como un proyecto que haces en tu tiempo libre como que realmente vas a sacar algo adelante», explica; la gran ventaja de la aceleradora, a su juicio, es «que conoces a otros muchos emprendedores de tu campo, con contactos, y eso aporta bastante».
«Somos científicos e ingenieros y no tenemos ni idea de la parte comercial, y estar en Lanzadera es una gran ventaja porque te pueden asesorar en esa parte y tienes a gente a la que consultar», valora.
Ofrecer su tecnología y hacer sus propias terapias
En un principio, ProtForge se plantea «colaboraciones con empresas que hacen anticuerpos ya especializadas en ese campo y que están explorando la opción de usar inteligencia artificial».
«Lo que haríamos sería ofrecerles nuestro servicio para que hagan lo mismo pero mejor, gracias a nuestra tecnología. Y esto es lo que planteamos en el corto plazo, sobre todo para crecer como empresa, para tener casos de éxito, para demostrar que nuestra tecnología funciona», asegura. En un par de años, espera que puedan apostar también por sus propias terapias con anticuerpos.