Daniela Alias Fernández |
Madrid (EFE).- El magnate tecnológico Elon Musk, ahora un pilar clave en el Gobierno de Donald Trump y dueño de algunas de las corporaciones más importantes del mundo, quiso ampliar su ya influyente cartera empresarial adquiriendo -junto a otros inversores- OpenAI. Esta es una de las firmas líderes en inteligencia artificial (IA). Su oferta alcanza los 97.400 millones de dólares (más de 94.500 millones de euros).
Musk cofundó OpenAI en 2015 junto al actual consejero delegado de la empresa, Sam Altman, bajo la figura de una organización sin ánimo de lucro. Tras abandonarla en 2019, este creó una subsidiaria comercial que le ha permitido lograr inversiones de Microsoft y otros socios.
Ante una industria en un evidente auge, Altman rechazó su oferta con un escueto «No, gracias». Sin embargo, Musk ya controla algunas de las empresas más influyentes del planeta, y acaba de lanzar un nuevo sistema de inteligencia artificial bautizado como «Grok-3», desarrollado por su empresa xAI.
Estas son las compañías que conforman su imperio tencnológico.
Space X
Con las rentas obtenidas de la venta de Paypal, Musk decidió impulsar la exploración espacial. En junio 2002 fundó SpaceX, dedicada a la fabricación y lanzamiento de cohetes y naves espaciales. Esta empresa se fundó con la idea de hacer los viajes al espacio más baratos y accesibles.
Máximo responsable ejecutivo y tecnológico de la compañía, impulsó la creación de cohetes de transporte privados y reutilizables como el Falcon-1 y el Falcon-9. Firmó un contrato de 1.600 millones de dólares por vuelos a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Uno de los avances más importantes de esta empresa es la red satelital Starlink. La expansión de esta podría tener un impacto significativo en industrias, gobiernos y economías a nivel global. De esta manera, contaría con un control considerable sobre los canales de comunicación, lo que podría influir en las iniciativas militares de distintos países y otros aspectos relacionados con la geopolítica.
Este control puede afectar a sectores como las telecomunicaciones y la defensa, donde la seguridad y la fiabilidad de las comunicaciones son esenciales. Algunos gobiernos podrían llegar a depender de Musk para garantizar la estabilidad de sus redes de comunicación.
Tesla
Musk asumió el cargo de consejero delegado de la Tesla, fabricante pionero de coches eléctricos, en 2008. Dos años más tarde, en 2010 entró a bolsa, convirtiéndose en el primer fabricante automovilístico estadounidense en hacerlo desde Ford en 1956.
En 2018, Musk dejó la presidencia tras una multa de 20 millones de dólares por fraude bursátil. Sin embargo, continúa siendo su consejero delegado. En la actualidad, el magnate controla algo más del 20% de las acciones de la empresa y se calcula que hay más de 100.000 coches Tesla en circulación a nivel global.
Tras la victoria electoral de Trump el pasado 5 de noviembre, las acciones de Tesla se han revalorizado por la privilegiada relación que Musk tiene con el presidente estadounidense. Sin embargo, sus ventas se han desplomado en Europa. En enero de 2025 las ventas cayeron en España un 75,5% respecto a enero del año pasado, en Francia un 63% y un 60% en Alemania.

Neuralink
En 2016 Elon Musk, junto con ocho empresarios más, fundó Neuralink Corporation. Esta es una empresa estadounidense de neuro tecnología enfocada en el desarrollo de interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés). Estas interfaces son dispositivos implantables que permiten la interacción directa entre el cerebro y las máquinas.
La compañía está trabajando en un dispositivo para tratar a pacientes con discapacidades causadas por trastornos neurológicos a través de la estimulación cerebral directa.
Según Musk, el objetivo a largo plazo de Neuralink es lograr una integración completa con la inteligencia artificial.
Esta novedosa tecnología ha desencadenado polémicas en cuanto a los riesgos físicos a corto plazo, las implicaciones médicas a largo plazo y las cuestiones éticas. A largo plazo, los efectos desconocidos de un dispositivo implantado en el cerebro, un órgano complejo del que aún no se sabe mucho, resultan preocupantes a nivel científico.
Además, surgen cuestiones éticas relacionadas con la protección de datos, los posibles usos de la tecnología y la mejora de las capacidades cognitivas humanas. Dado que la industria es emergente, los datos sobre los posibles daños son limitados, y se espera que los experimentos en humanos proporcionen más información.
The Boring Company
The Boring Company es una empresa de excavación e infraestructuras fundada por Elon Musk a finales de 2016. El objetivo principal de la empresa era construir túneles subterráneos para acabar con los atascos en grandes ciudades como Los Ángeles.
En febrero de 2017, la empresa comenzó a excavar una zanja de prueba de 9 metros de ancho, 15 metros de largo y 4,5 metros de profundidad en las oficinas de SpaceX en Los Ángeles. Esto fue posible debido a que la construcción en este lugar no requería permisos. Dos meses más tarde, la compañía comenzó a construir un túnel utilizable.
En la actualidad los túneles abiertos al público solo recorren 1,7 millas (unos 2,7 kilómetros) bajo el Centro de Convenciones de Las Vegas.
Desde sus comienzos el proyecto fue recibido con desconfianza. Esto se debe a que la construcción de túneles suele superar los costos y tiempos estimados por multitud de imprevistos.
Además, el magnate sudafricano se ha enfrentado a gran cantidad de críticas que aseguran que The Boring Company carece de la capacidad para llevar a cabo estos proyectos. Esto los hace menos eficientes que el transporte público actual.
X
Aunque la red social fue fundada en 2006 y bajo el nombre de Twitter, en 2022 Elon Musk la compró por 44 mil millones de dólares. Así adquirió el control de la plataforma y se convirtió en el mayor accionista de la compañía.
Entre las medidas importantes tras la compra de la red social destaca la destitución de los altos ejecutivos de la empresa o la suspensión de cuentas de periodistas que informaban sobre el magnate y sus empresas. Además, tras su incorporación, Musk fue demandado por algunos accionistas acusado de manipulación del precio de las acciones.
En julio de 2023, Musk anunció un cambio de la marca. El logotipo pasó de ser un pájaro azul a la X de la actualidad.
A raíz de la adquisición, la plataforma ha sufrido críticas por el aumento de los discursos de odio. Las opiniones de Musk sobre la libertad de expresión generaron preocupación entre empleados y tecnólogos.
Numerosos expertos y activistas han advertido de sus posibles efectos negativos en los derechos civiles y la salud de las democracias. Esto se debe a la gran cantidad de desinformación y contenidos de odio que se difunden en la plataforma.
xAI
xAI es una startup, o empresa de nueva creación, de inteligencia artificial. Fundada por Elon Musk el 12 de julio de 2023, esta empresa tiene como objetivo «comprender la verdadera naturaleza del universo».
La compañía está enfocada en el desarrollo de inteligencia artificial avanzada con el objetivo de crear sistemas altamente capaces y alineados con el bienestar humano.
Su producto más conocido es Grok, un chatbot de IA integrado en X. Este busca diferenciarse por su enfoque irreverente y por estar directamente conectado a la información en tiempo real de la plataforma. Este ha sido lanzado recientemente bautizado como «Grok-3».
Este modelo ha sido evaluado por algunos sistemas de análisis como superior a otras tecnologías ya existentes y el propio magnate lo ha calificado de «aterradoramente inteligente».
Según la web de la firma, el proyecto esta liderado por el propio Musk. Este, cuenta con un equipo de una decena de personas que han trabajado en empresas como DeepMind, OpenAI, Google Research, Microsoft Research y Tesla.

Pese a ser dueño de un proyecto de IA como xAI, Musk sabe del potencial y la expansión de Open AI en el mercado. Sin embargo el equipo del magnate ha asegurado que retirará su oferta de compra por 97.400 millones de dólares si la junta directiva detiene su conversión a una empresa con fines de lucro