València (EFE).- Los hornos y pastelerías artesanales de la Comunitat Valenciana preparan la campaña navideña con la previsión de elaborar más de 900.000 roscones de Reyes en una época marcada por el «creciente interés por los productos artesanales».
Para seguir fieles a la tradición, los asociados del Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia emplean más de 100.000 huevos, 28.000 kilos de azúcar, 36.000 kilos de mantequilla y 140.000 kilos de harina, junto a ingredientes como masa madre, ralladura de cítricos, agua de azahar, almendras y frutas escarchadas, y sin olvidar que a estas opciones clásicas se suman variedades innovadoras, como los roscones rellenos de chocolate o turrón.
El presidente del Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, Juanjo Rausell, ha subrayado el creciente interés por los productos artesanales frente a las alternativas industriales, afirmando que no se trata simplemente de un dulce, sino de “calidad y tradición”, y por ello esperan superar las cifras de campañas anteriores.
Este producto “que reúne a las familias en torno a la mesa” mantiene viva la costumbre de incluir dos sorpresas, una figura que corona al “rey de la fiesta” y un haba que obliga a quien la encuentra a pagar el dulce.
Recuperar la casca de yema
Pese al auge del Roscón de Reyes, muchos panaderos valencianos defienden la recuperación de la casca de yema, un dulce típico de la región, frente a este postre de origen francés.
Según el gremio, dulces como el mazapán, el pastís de boniato o la coca de sagí son emblemas de la cultura culinaria local que merece la pena preservar, ya que como ha comentado Rausell “fomenta el comercio local y reconoce el esfuerzo de nuestros panaderos”.
“Desde el gremio seguiremos apostando por mantener vivas nuestras recetas tradicionales y la esencia de la Navidad valenciana”, ha afirmado Rausell.