La Laguna (Tenerife) (EFE).- La secretaria de igualdad de UGT Canarias, Rosa Mirna Ortega, ha analizado este jueves los datos que muestran una reducción de la brecha salarial entre mujeres y hombres en el archipiélago, la menor a nivel nacional, pasando de un 10,34% a un 4,3%, que lejos de ser un éxito tiene su explicación en la “precarización generalizada” de la población.
El sindicato explica que su análisis se basa en los datos obtenidos de la Encuesta de Estructura Salarial (ESS) para 2022, los últimos disponibles, en los que una parte muy pequeña de esta reducción puede ser considerada un éxito por la “aplicación de la legislación en materia de igualdad”, ya que en su mayoría se debe a que Canarias tiene el segundo salario más bajo de toda España.
“No podemos sentirnos complacientes en absoluto. Lo que tenemos que hacer es luchar por que la retribución salarial en Canarias sea acorde a las necesidades, al nivel de vida, a esos beneficios récord que están teniendo las empresas, para que las personas, tanto hombres como mujeres, especialmente las mujeres más perjudicadas, puedan tener un proyecto de vida digno, integral e independiente”, ha indicado Ortega.
UGT Canarias destaca que la aplicación del salario mínimo interprofesional (SMI) tiene un “efecto determinante” sobre la reducción de la brecha, pero con un “efecto perverso”, porque las empresas están aplicando la subida sobre el salario bruto, por lo que las personas que perciben algún complemento ven cómo sube su salario base, pero se reduce este complemento.
Por eso, reclama al Gobierno que ponga las medidas oportunas para que esto no vuelva a suceder en los próximos acuerdos de subida del SMI, ya que en casos como el de Canarias, donde existe una “falta de oportunidades laborales bien remuneradas y bien valoradas”, con una fuerte dependencia de sectores de baja cualificación, hacen que se perpetúe una economía basada en el trabajo precario.
Otro de los elementos que cita UGT es la contratación a tiempo parcial: 6 de cada 10 contrato de este tipo son ofrecidos a mujeres, de las cuales solo el 15% los acepta por “voluntad propia”, porque en la mayoría de los casos está supeditado a la obligación de tener tareas de cuidado a su cargo, mientras que el 85% restante lo acepta porque no se les oferta un contrato a tiempo indefinido.
“¿Qué sucede con los cuidados? Necesitamos que la administración pública ponga los medios para que los cuidados no recaigan exclusivamente en las mujeres (…) La conciliación corresponsable depende tanto de las mujeres como de los hombres, pero necesitamos escuelas para menores de 0 a 3 años, necesitamos centros de día y residencias para mayores, para romper con estos roles de género”, ha enumerado Ortega.
La lucha por la igualdad salarial tiene que ir de la mano de la “exigencia de empleos dignos y bien remunerados”, ha continuado.
Una cuestión que se pone de relieve al observar que una mujer en Canarias cobra de media 6.700 euros menos a nivel anual que una mujer en el País Vasco, en condiciones similares. Por eso, es necesario romper “la situación obscena” de que “haya personas trabajadoras pobres”.
Por todo ello, UGT reclama que el SMI se aplique sobre el salario base, que haya planes de actuación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social sobre las empresas incumplidoras de la igualdad salarial, que se revise el contrato a tiempo parcial y que los complementos salariales se aborden no solo desde la negociación de los planes de igualdad, sino también desde la negociación de los convenios colectivos. EFE