Logroño (EFE).- La segunda edición del MAMA Festival Gastronómico reunirá, del 1 al 3 de agosto en la localidad riojana de Ezcaray, a 16 estrellas Michelin y 32 soles Repsol para “homenajear la cocina de las madres y fomentar hábitos de alimentación saludables”.
Así lo ha afirmado, en una rueda informativa, el director del festival, el cocinero Francis Paniego, del restaurante El Portal de Echaurren, en Ezcaray, donde tiene dos estrellas Michelin y tres soles Repsol.
Paniego ha explicado que, en esta edición, la Comunidad Valenciana será la autonomía invitada, con una delegación de sus cocineros más representativos, como Ricard Camarena, Quique Dacosta, Begoña Rodrigo, Susi Díaz, Luis Valls, Kiko Moya y Alejandra Herrador.
El programa incluye una ponencia sobre ‘Grandes mujeres de la historia de la cocina española’, la elaboración de una gran paella para unas 500 personas, cuya recaudación se destinará a las zonas afectadas por la dana; y la entrega del Premio Compromiso con los Entornos Rurales al naturista Juan Arguisjuela.
También se ha programado un taller de paella valenciana y una cena homenaje, en la que Paniego y los cocineros valencianos invitados elaborarán recetas inspiradas en la cocina de las madres.
El festival finalizará con el Il Concurso Popular de Croquetas Marisa Sánchez, madre de Paniego, fallecida en 2018 y Premio Nacional de Gastronomía al Mejor Jefe de Cocina en 1987.

Tributo a la cocina tradicional
«Este festival se apoya en valores profundos, como los que representa la figura de la madre», ha indicado su director, pero también desea que «sirva para poner en valor a los artesanos y a los pequeños productores de los valles de La Rioja, en un momento en el que los entornos rurales sufren una despoblación endémica».
Cree que «la gastronomía puede ser un motor de cambio y de transformación, que puede contribuir a devolver la vida a nuestros pueblos».
MAMA es «un tributo a la cocina tradicional de nuestras madres, a los artesanos y recolectores de La Rioja y a la vida sencilla de los pueblos», ha dicho.
Ha recordado que este festival gastronómico nació con la idea de rendir un homenaje a Marisa Sánchez, cuya «vida y su trabajo bien podrían representar la de cientos de mujeres que durante generaciones entregaron su vida a la cocina con el único afán de querer hacer felices a sus clientes».
Por eso, este festival es, sobre todo, «un homenaje a esas cocineras que gobernaban sus casas de comida ejerciendo de madres y que fueron el alma de la hostelería de nuestro país en unos años muy difíciles», ha subrayado.