Eduardo Palacios / Ezcaray (EFE).- Francis Paniego no solo es el chef más afamado de La Rioja, con sus dos estrellas Michelin en el Portal del Echaurren y otra más en la cocina de Ibaya, sino que también es el responsable del festival gastronómico «Mama», que nació como «un simple concurso de croquetas en homenaje a mi madre» pero «se nos ha ido de las manos».
Así lo ha reconocido el propio Paniego en uno de los escasos momentos en los que puede pararse durante este fin de semana, en el que atiende a invitados, comprueba que todo esté como se ha programado y se esfuerza por coordinar los eventos de este festival gastronómico.
Desde el viernes y hasta mañana domingo ha reunido en Ezcaray a más de una decena de cocineros que atesoran entre todos 16 estrellas Michelin y 32 soles Repsol.
Pero «Mama» no solo son las ponencias de estos cocineros, sino que el festival incluye un mercado de artesanía, desfiles de bandas de música, una gran paella solidaria para 900 personas, una cena para más de 150 y talleres de gastronomía, entre ellos uno para hacer una «verdadera» paella.
Todo eso, con decenas de personas en la organización y casi 200 participando en los eventos, reúne en Ezcaray a miles de visitantes y todo gira en torno a Paniego y a su idea de homenajear a su madre.
«Queríamos hacer un sencillo concurso de croquetas para tener en el recuerdo a mi madre cada año, pero se nos ha ido de las manos y también hemos pensado en homenajear a las madres en general, que han sido tremendamente importantes en la cocina española», ha afirmado.
Paniego ha incidido en que «las cocinas de España desde siempre estaban llenas de mujeres que se dejaban la piel, que tiraban del carro» aunque «luego los cocineros somos los que nos hemos hecho famosos», ha admitido.

Además, ha detallado, en «Mama» siempre traen a una comunidad autónoma como invitada y en esta ocasión ha sido Valencia «y aunque la selección se hizo antes de la dana, nos parecía también muy bonito acordarnos de lo que pasó allí y tener un sencillo gesto con una paella para 900 personas cuya recaudación irá a los damnificados de ese desastre».
Toda ayuda es bienvenida
Gema Galvis, propietaria de una empresa especializada en paellas gigantes, ha sido la encargada de cocinar una paella para más de 900 personas cuya recaudación irá a los damnificados de la dana «porque toda ayuda es bienvenida».
Según ha explicado lo ocurrido en pueblos como el suyo, L’Alcudia «es algo que si no se vive no se puede creer» porque «hay gente que lo ha perdido todo, en especial personas que vivían del campo y se han quedado sin casa y sin cultivos».
Por eso «cualquier ayuda es buena y sirve para echar una mano y creo que por eso también la gente responde bien, porque es una forma de ayudar», ha concluido Gavis.